Dos pymes complementarias (una consultora de evaluación de políticas públicas y de cooperación internacional, y un estudio creativo y de diseño web) presentándose juntas a un contrato de la Generalitat Valenciana y barriendo en la valoración. Esa es la historia de cómo AID Social y mimo, dentro de nuestras verticales de cooperación internacional y diseño web, se adjudicaron el primer informe digital de rendición de cuentas de la cooperación valenciana al desarrollo con la máxima puntuación posible: 100 puntos sobre 100.
La empresa: dos pymes que se complementan
AID Social (Análisis y Desarrollo Social Consultores, S.L.) es una consultora con sede en Gijón especializada en la asistencia técnica y la formación en cooperación internacional al desarrollo, intervención social y tercer sector. Su recorrido habla solo: cerca de tres décadas trabajando para agencias estatales y autonómicas de cooperación, agencias del sistema de Naciones Unidas, programas de la Unión Europea y las grandes ONGD del sector. Cuando una administración necesita leer con rigor sus propios datos de ayuda al desarrollo y convertirlos en conclusiones defendibles, AID Social es de las firmas que saben hacerlo.
mimo es un estudio de Zaragoza que combina lo creativo con lo técnico para resolver retos de comunicación y producto digital. Trabajan identidad visual, diseño digital e interfaces interactivas con una filosofía declarada: en un mundo de inercia e inmediatez, diseñar con mimo es devolverle a cada proyecto la atención que se merece. Donde AID Social aporta el análisis, mimo aporta la capacidad de convertir datos densos en una experiencia digital clara, accesible y convincente.
La punta de lanza de esta candidatura era el encaje entre las dos: rigor analítico contrastado y diseño digital a medida en una misma propuesta. Es exactamente lo que pide un informe de rendición de cuentas que tiene que ser, a la vez, técnicamente impecable y comprensible para cualquier ciudadano. Lo que les faltaba era la pieza que convierte dos buenas empresas en una candidatura ganadora: alguien que detectara el contrato adecuado y estructurara la oferta para no dejar ni un punto sobre la mesa. Por eso, desde licitapyme, las pusimos en contacto para atacar la oportunidad.
El reto: una propuesta sin puntos débiles
La Generalitat Valenciana sacó a contratación un encargo singular: elaborar el primer informe digital e interactivo de rendición de cuentas del V Plan Director de la Cooperación Valenciana al Desarrollo, un producto que la Subdirección General de Cooperación Internacional al Desarrollo nunca había tenido y que marcaría el estándar de los años siguientes. El servicio exigía dos músculos muy distintos al mismo tiempo, y ahí estaba la dificultad real:
- Dos disciplinas en una sola oferta: el pliego pedía análisis riguroso de los datos de cooperación (clasificaciones CAD/CRS, alineamiento con el Plan Director, impacto en la población destinataria) y, a la vez, un producto digital interactivo, accesible y bilingüe. Pocas empresas cubren ambas cosas con solvencia, y hacerlo por separado habría restado coherencia a la propuesta.
- Una valoración sin margen de error: la puntuación repartía 12 puntos por experiencia, 36 por la calidad de la propuesta técnica y 52 por la oferta económica. Cualquier flojera (en una referencia, en un criterio técnico o en el precio) bastaba para perder ante otra candidatura.
- Competir contra consultoras consolidadas del sector: este tipo de informes de rendición de cuentas suelen quedar en manos de consultoras de referencia con larga trayectoria en cooperación. Entrar y ganar exigía una propuesta que destacara en cada apartado, no solo en alguno.
El reto, por tanto, no era simplemente presentarse. Era construir una candidatura tan completa que cubriera, punto por punto, todo lo que el pliego valoraba: experiencia, calidad técnica y precio. Sin un solo punto débil.
La solución: el modelo pyme superlicitadora
En licita pyme no creemos en presentarse a todo: creemos en presentarse a lo que se gana, y en unir a las empresas adecuadas para conseguirlo. Nuestro método siguió la lógica de la pyme superlicitadora.
1. Cualificación del expediente y orquestación del equipo
El expediente de la Generalitat Valenciana era un contrato para el informe digital de rendición de cuentas del V Plan Director, con un plazo de tres meses y entregables en castellano y valenciano. Antes de mover ficha, lo pasamos por nuestro filtro de cualificación:
- Análisis del pliego: objeto, alcance, entregables, restricciones técnicas (sin licencias propietarias, sin mantenimiento posterior, accesibilidad) y, sobre todo, la estructura de criterios de valoración.
- Estudio del contexto y análisis de la competencia: quién había trabajado para esa Subdirección, qué referente metodológico interno existía, qué esperaba realmente el órgano de contratación y qué empresas suelen concurrir a este tipo de encargos.
- Experiencia de las empresas sistematizada: mantenemos ordenada y lista para usar la trayectoria de cada empresa (proyectos, importes, certificados de buena ejecución) para comprobar al momento si reúne la solvencia técnica y económica que pide el pliego y para exprimir al máximo los puntos que se otorgan a la experiencia y al equipo.
- Recomendación Go / No-Go basada en un scoring objetivo, derivado de un conjunto de preguntas estratégicas acordadas con las empresas.
El encaje era claro, pero requería un movimiento: ninguna de las dos empresas, por separado, cubría con la misma fuerza los dos pesos del pliego. Así que unimos a AID Social (que asumió la condición de adjudicataria, la dirección del proyecto y el análisis de datos) con mimo (responsable del diseño y la ejecución digital). Una candidatura única, cada empresa en su especialidad, capaz de puntuar alto tanto en el bloque analítico como en el digital. Por eso en licitapyme nos encanta poner en contacto a nuestros partners, para convertir dos solvencias parciales en una candidatura completa.
2. Ejecución cuidadosa de la oferta
Con el equipo formado, estructuramos la propuesta para responder, criterio a criterio, a todo lo que el pliego valoraba. Cada uno de los seis apartados de calidad técnica tenía su propia sección, de modo que la persona evaluadora encontrara cada punto exactamente donde lo buscaba: es la forma de alinear la oferta con los criterios de evaluación que evita perder puntos por dispersión. La experiencia se acreditó con la trayectoria real de ambas empresas, y la oferta económica se calibró para obtener la máxima puntuación sin comprometer la calidad del trabajo.
El resultado: 100% de los puntos
El resultado fue tan limpio como buscábamos:
- Adjudicación con 100 puntos sobre 100: AID Social y mimo obtuvieron la máxima puntuación posible en los tres bloques de valoración (12 de 12 en experiencia, 36 de 36 en calidad técnica y 52 de 52 en oferta económica).
- Por delante del resto de candidaturas: otra de las propuestas presentadas obtuvo 93,87 puntos; la de AID Social y mimo ganó en todos los criterios.
- Un encargo histórico capitalizado: este contrato dará lugar al primer informe digital interactivo de rendición de cuentas de la historia de la cooperación valenciana, un estándar que previsiblemente marcará los planes directores siguientes.
- Una alianza que abre nuevas puertas: al combinar sus especialidades, AID Social y mimo pueden optar juntas a contratos que en solitario quedarían fuera de su alcance, ampliando el abanico de licitaciones a las que presentarse.
No es habitual lograr la puntuación máxima en todos y cada uno de los criterios de un pliego. Que la candidatura no perdiera ni un solo punto (ni en experiencia, ni en calidad técnica, ni en precio) demuestra hasta qué punto la oferta estaba alineada con lo que el órgano de contratación pedía. El proyecto está ahora en plena ejecución, con un plazo de tres meses para entregar el informe digital, el informe técnico y el resumen ejecutivo en castellano y valenciano.
Para AID Social y mimo, esta adjudicación es mucho más que un encargo: es la prueba de que dos pymes que se complementan pueden ganarle a los grandes cuando la propuesta es impecable. En licitapyme, nuestro trabajo es exactamente ese, convertir esta victoria en la primera de muchas. Porque somos una empresa con la vista siempre puesta en el largo plazo.
Si tu empresa quiere entrar en la contratación pública, hablemos.