La mayoría de los contratos terminan bien, pero conviene saber qué pasa cuando algo sale mal: retrasos, incumplimientos o defectos. La ley prevé dos herramientas, las penalidades y la resolución del contrato, y conocerlas te protege.
No es lo habitual, pero el riesgo existe en cualquiera de los más de 300.000 contratos que se adjudican al año. Y prevenir sale mucho más barato que resolver.
Qué puede salir mal en la ejecución
- Retrasos sobre el plazo pactado.
- Cumplimiento defectuoso de la prestación.
- Incumplir condiciones especiales de ejecución.
- No aportar los medios que te comprometiste a poner.
Las penalidades
Son sanciones económicas previstas en el pliego por retraso o cumplimiento defectuoso. Se descuentan del pago o de la garantía, y su cuantía la fija el PCAP. No suponen el fin del contrato, pero te recortan el margen.
La resolución del contrato
Es la terminación anticipada del contrato por una causa grave: incumplimiento serio, imposibilidad de ejecutar, demora muy relevante. Es la medida más dura, y solo se usa cuando el problema no tiene arreglo por la vía de las penalidades.
Las consecuencias para el contratista
- Pérdida de la garantía definitiva.
- Indemnización de los daños causados a la administración.
- Posible prohibición de contratar en los casos más graves.
- Daño reputacional de cara a futuras licitaciones.
Cómo evitar llegar ahí
Casi todo se previene con método: lee bien el pliego antes de ofertar y no te comprometas a lo que no puedes cumplir; comunica los problemas pronto y por escrito a la persona responsable del contrato; y documenta cada hito hasta el acta de recepción. Es la otra cara de evitar los errores más comunes al licitar.
Si el problema no es tuyo
Si el retraso o el incumplimiento es imputable a la administración o a una causa de fuerza mayor, tienes derecho a que se reconozca: ampliación de plazo o reequilibrio económico, según el caso. Plantéalo siempre por escrito y a tiempo.
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Preguntas frecuentes
¿Qué son las penalidades en un contrato público?
Son sanciones económicas previstas en el pliego por retrasos o por un cumplimiento defectuoso. Se descuentan del pago o de la garantía y su importe lo fija el PCAP. No terminan el contrato, pero reducen tu margen.
¿Qué significa que se resuelve un contrato?
La resolución es la terminación anticipada del contrato por una causa grave, como un incumplimiento serio o la imposibilidad de ejecutarlo. Es la medida más dura y puede conllevar la pérdida de la garantía.
¿Qué pasa si incumplo un contrato público?
Según la gravedad, puedes enfrentarte a penalidades económicas, a la pérdida de la garantía definitiva, a indemnizar daños y, en los casos más serios, a una prohibición de contratar con el sector público.
¿Puedo pedir una ampliación de plazo?
Sí, si el retraso no es imputable a ti, sino a la administración o a una causa de fuerza mayor. Debes solicitarlo por escrito y a tiempo, para que se reconozca la ampliación o el reequilibrio que proceda.
Fuentes
- Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público (BOE)
- Datos de mercado citados: elaboración propia de Licitapyme a partir de la Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP).