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Cómo licitar cuando tu empresa sola no cumple la solvencia: UTE y medios externos

Cómo licitar cuando tu empresa sola no cumple la solvencia: UTE y medios externos | Licitapyme

Encuentras el contrato perfecto: es exactamente lo que hace tu empresa, el importe encaja y llegas a tiempo. Y entonces lees la solvencia exigida: una cifra de negocio que no alcanzas, o una experiencia certificada que todavía no tienes. La reacción habitual es cerrar el pliego y descartar. Es un error: la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público te da dos caminos para presentarte igual, y uno de ellos es bastante menos conocido de lo que merece.

Primero, entiende qué te está pidiendo el pliego

La solvencia económica y técnica es la prueba de que puedes con el contrato, y va en dos planos. La económica suele exigirse como volumen anual de negocios: tu facturación del mejor ejercicio de los tres últimos disponibles desde tu fecha de constitución (artículo 87.1.a de la LCSP) debe alcanzar el importe que fije el pliego. El mismo artículo pone techo a esa exigencia: como regla general no puede superar una vez y media el valor estimado del contrato, y si va por lotes, de cada lote. Y si el pliego no concreta el importe, la ley lo fija: 1,5 veces el valor estimado, o 1,5 veces el valor anual medio si el contrato dura más de un año (artículo 87.3). La técnica es tu historial: trabajos similares ejecutados, equipo, medios, certificaciones. Si no cumples alguna de las dos, quedas excluido antes de que nadie lea tu oferta.

El atajo que casi nadie mira: las vías alternativas del propio pliego

Antes de buscar a un tercero, relee el apartado de solvencia. El artículo 87.1 permite acreditar la solvencia económica no solo con la cifra de negocio, sino también, cuando el pliego lo admite, con un seguro de responsabilidad civil por riesgos profesionales por el importe exigido. Y aquí está el matiz que cambia partidas: la cifra de negocio es historia, no se puede fabricar; una póliza se contrata. Si el pliego la admite como vía, una empresa joven con facturación corta puede cumplir sola. En nuestra plataforma este matiz está codificado: no descartamos un contrato por cifra de negocio cuando el pliego ofrece la póliza como camino, porque es un camino real. Dos matices para no llevarte un susto. Si el pliego no concreta ningún medio y el contrato es de servicios profesionales, el seguro te lo abre la propia ley (artículo 87.3.b): por el valor estimado del contrato, y basta el compromiso vinculante de suscribirlo con la oferta. En los demás casos la póliza tiene que estar vigente el día que cierra el plazo de ofertas (artículo 140.4): contrátala antes, no después del requerimiento.

Dos vías que casi siempre se olvidan antes de buscar socio

La primera es la clasificación empresarial. Si tu empresa está clasificada en el grupo y subgrupo que corresponde al contrato, con categoría igual o superior a su importe anual medio, no necesitas nada más: la clasificación «se tendrá por prueba bastante» de tu solvencia (artículo 92 y artículo 77.1.b), aunque el pliego solo hable de cifra de negocio. El pliego debe indicar el CPV, y el CPV determina el subgrupo. Compruébalo antes de llamar a nadie.

La segunda es para quien no anda corto de cifra sino de papel: eres una empresa nueva y no tienes cuentas depositadas. Ahí no hace falta socio: el párrafo tercero del artículo 86.1 obliga al órgano a admitir otro documento por una razón válida, y la declaración anual del IVA (modelo 390) ha valido ante el Tribunal Central. Lo contamos en cómo acreditar la solvencia económica sin cuentas depositadas. Y si tienes menos de cinco años, mira además el régimen de nueva creación para la solvencia técnica en licitar con una empresa recién creada.

Vía 1: la UTE, unirse temporalmente a otra empresa

La unión temporal de empresarios (UTE) del artículo 69 es la vía clásica: dos o más empresas se presentan juntas como un solo licitador y sus solvencias se acumulan (artículo 69 y artículo 24.1 del Reglamento). Tiene ventajas prácticas que se suelen desconocer: no hace falta escritura pública hasta que os adjudiquen el contrato; para licitar basta con indicar quiénes la forman, qué participación tiene cada uno y el compromiso de constituirla si ganáis.

El precio de esta vía está en el mismo artículo: los miembros de la UTE quedan obligados solidariamente. Solidariamente significa que la Administración puede reclamar el 100 % de cualquier incumplimiento a cualquiera de los miembros, sea de quien sea la culpa. Y ojo con tocar la composición: si la UTE cambia de miembros durante la licitación, queda excluida del procedimiento.

Vía 2: integrar la solvencia con medios externos, sin formar UTE

Aquí está la joya. El artículo 75 de la LCSP permite que te presentes tú solo pero acreditando la solvencia de otra entidad: en palabras de la ley, «el empresario podrá basarse en la solvencia y medios de otras entidades, independientemente de la naturaleza jurídica de los vínculos que tenga con ellas». No hace falta sociedad conjunta, ni UTE, ni que sea de tu grupo: vale un acuerdo entre empresas independientes.

Tres cosas que conviene saber y que no siempre se cuentan:

  1. Es un derecho del licitador, no un favor del pliego. Lo dice el propio texto del artículo 75.1 («el empresario podrá basarse») y lo confirma el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en su sentencia de 10 de octubre de 2013, asunto C-94/12: la entidad adjudicadora «debe tener en cuenta el derecho» de los operadores a basarse en las capacidades de otras entidades, y solo puede exigir que el mínimo lo alcance una única empresa en casos excepcionales, justificados y proporcionados al objeto del contrato. Aunque el pliego no mencione esta posibilidad, existe; lo que el pliego no puede hacer es cerrarla con carácter general.
  2. Puedes sumar tu cifra con la de la entidad que te apoya: la propia tuya cuenta, no se pierde. La misma sentencia lo dice sin rodeos: nada impide «que un candidato o un licitador recurra a las capacidades de una o varias entidades terceras junto con sus propias capacidades, para cumplir los requisitos fijados por la entidad adjudicadora».
  3. No es un cheque en blanco: debes demostrar que dispondrás efectivamente de esa solvencia y esos medios durante toda la ejecución, y la entidad que te apoya no puede estar incursa en prohibición de contratar.

El límite importante: la experiencia se presta trabajando

El propio artículo 75 marca una frontera: para los títulos académicos y profesionales y para la experiencia profesional, solo puedes apoyarte en otra entidad si esa entidad va a ejecutar de verdad las obras o servicios que requieren esa capacidad. Traducido: la cifra de negocio se puede tomar prestada como aval, la experiencia no; quien pone la experiencia tiene que arremangarse. Además, el pliego puede exigir que ciertas tareas críticas las ejecute el propio licitador, así que búscalo antes de montar el apoyo.

¿Y quién responde si algo sale mal? La diferencia decisiva

En la UTE, la responsabilidad solidaria la impone la ley, siempre. Con medios externos el régimen es mucho más suave, y este es el argumento que convence a un tercero de ayudarte: el artículo 75.3 dice que cuando el apoyo se refiere a la solvencia económica, el poder adjudicador «podrá exigir» formas de responsabilidad conjunta, incluso solidaria. Podrá: es una facultad, no un automatismo, y solo para la solvencia económica; para la técnica ni siquiera existe esa facultad en el artículo. En la práctica la encontrarás, si el órgano la usa, en el pliego: búscala antes de montar el apoyo, y si el pliego calla, pregúntalo en el plazo de aclaraciones.

En la práctica: la empresa que te presta su cifra de negocio compromete su responsabilidad ante la Administración en la medida en que el pliego concreto lo exija. Lo que acordéis entre vosotros (precio del favor, garantías privadas) es asunto vuestro, en un contrato privado.

UTE o medios externos: la comparación de un vistazo

UTE (art. 69)Medios externos (art. 75)
Qué esOs presentáis juntos como un solo licitadorTe presentas tú solo, apoyado en la solvencia de un tercero
Papeleo antes de la adjudicaciónDeclarar quiénes la forman y el compromiso de constituirla; la escritura pública solo si ganáisCon la oferta, el DEUC del tercero (art. 140.1.c); el compromiso por escrito se aporta cuando te requieren la documentación (art. 75.2), pero el acuerdo debe existir al cierre del plazo (art. 140.4)
Quién responde ante la AdministraciónTodos, solidariamente, siempre (lo impone la ley)Tú; para la solvencia económica el órgano puede exigir responsabilidad conjunta, incluso solidaria, del tercero (art. 75.3). Búscalo en el pliego
Quién ejecutaCada miembro, según la participación pactadaTú; el tercero solo debe ejecutar si le tomas prestada experiencia o títulos profesionales
Cuándo convieneEl socio aporta trabajo además de solvencia y queréis repartir la ejecuciónSolo te falta un requisito de papel: cifra de negocio, una certificación, un histórico

Cómo montarlo bien, paso a paso

  1. Identifica exactamente qué requisito no cumples: ¿cifra de negocio, experiencia, un medio material? De eso depende la vía.
  2. Relee el pliego buscando tres cosas: vías alternativas de solvencia (la póliza), cláusulas que reserven tareas al licitador y cualquier previsión de responsabilidad conjunta.
  3. Negocia con el tercero un compromiso por escrito de puesta a disposición de su solvencia y medios durante toda la ejecución. Es el documento que exige el artículo 75.2.
  4. El documento del compromiso se aporta cuando, si tu oferta es la mejor, te requieran la documentación (artículo 75.2): diez días hábiles en el procedimiento abierto, siete en el simplificado. Pero el acuerdo tiene que existir el día que cierra el plazo de ofertas (artículo 140.4), y con tu oferta va un DEUC de la empresa que te apoya (artículo 140.1.c); en el simplificado, tu declaración responsable debe decir que ese compromiso existe (artículo 159.4.c). Sin ese DEUC, la mesa puede tener el apoyo por no declarado. Tenlo firmado antes, no lo negocies contrarreloj.
  5. Si tomas prestada experiencia o títulos profesionales, formaliza también que ese tercero ejecutará la parte correspondiente.

El riesgo que nadie te cuenta

Todas las vías que dependen de un juicio del órgano (el «otro documento» del artículo 86.1, el seguro que aún no has firmado, la empresa que te apoya) tienen la misma letra pequeña, y conviene leerla antes de ofertar. Primero, la solvencia tiene que existir el día que cierra el plazo de ofertas y seguir existiendo cuando se firme el contrato (artículo 140.4): no vale conseguirla después. Segundo, si te proponen como adjudicataria y en los diez días hábiles del requerimiento no acreditas lo que declaraste, la ley entiende que has retirado tu oferta y te exige el 3 % del presupuesto base de licitación, IVA excluido (artículo 150.2). Por eso el orden correcto es: documento en la mano, póliza vigente y compromiso firmado antes de presentar, y las dudas, al órgano en el plazo de aclaraciones, no después.

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Preguntas frecuentes

¿Puedo apoyarme en otra empresa aunque el pliego no diga nada?

Sí. La integración de solvencia con medios externos del artículo 75 de la LCSP es un derecho del licitador y no necesita estar prevista en el pliego: la ley dice que el empresario podrá basarse en la solvencia y medios de otras entidades. El Tribunal de Justicia de la UE (sentencia de 10 de octubre de 2013, asunto C-94/12) confirma que el órgano debe respetar ese derecho y solo puede limitarlo en casos excepcionales, justificados y proporcionados al objeto del contrato.

¿La empresa que me presta su solvencia responde ante la Administración?

Únicamente respecto de la solvencia económica, y solo si el órgano lo exige: el artículo 75.3 de la LCSP le permite exigir responsabilidad conjunta, incluso solidaria, como una facultad, no como un automatismo. Búscalo en el pliego y, si calla, pregúntalo en aclaraciones. En una UTE, en cambio, la responsabilidad solidaria de todos los miembros la impone siempre la ley (artículo 69.3).

¿Tengo que presentar algo de la empresa que me apoya junto con mi oferta?

Sí: su propia declaración responsable o DEUC (artículo 140.1.c de la LCSP), y en el simplificado tu declaración debe pronunciarse sobre la existencia del compromiso (artículo 159.4.c). El documento del compromiso escrito se aporta después, en el requerimiento previo a la adjudicación (artículo 75.2), pero el acuerdo debe existir cuando cierra el plazo de ofertas (artículo 140.4).

¿Puedo sumar mi facturación y la de la empresa aliada, o tiene que cubrirlo ella sola?

Se suman. El Tribunal de Justicia de la UE (asunto C-94/12) declaró que nada impide que un licitador recurra a las capacidades de una o varias entidades terceras junto con sus propias capacidades para cumplir el mínimo exigido, salvo particularidades del contrato debidamente justificadas.

Si estoy clasificada, ¿necesito UTE o medios externos?

No, para los contratos cuyo objeto entre en el ámbito de tu grupo y subgrupo y cuyo importe anual medio no supere tu categoría: la clasificación se tiene por prueba bastante de la solvencia (artículos 77.1.b, 86.2 y 92 de la LCSP), aunque el pliego solo hable de cifra de negocio.

¿Qué pasa si la empresa aliada se echa atrás cuando me requieren la documentación?

Si en los diez días hábiles del requerimiento no acreditas la solvencia que declaraste, la ley entiende que has retirado tu oferta y te exige el 3 % del presupuesto base de licitación, IVA excluido (artículo 150.2). Por eso el compromiso se firma antes de presentar la oferta y se guarda, no se negocia al final.

¿Puedo usar la experiencia de otra empresa para cumplir la solvencia técnica?

Sí, pero con una condición del artículo 75.1: cuando se trata de títulos académicos o profesionales o de experiencia profesional, la entidad que la aporta debe ejecutar de verdad las obras o servicios que requieren esa capacidad. La experiencia no se presta como un aval: se presta trabajando en el contrato.

¿Qué me conviene más, UTE o medios externos?

Depende de qué te falte. Si el socio va a trabajar en el contrato y queréis repartir ejecución y facturación, la UTE es el traje natural, asumiendo la responsabilidad solidaria. Si solo te falta un requisito de papel, como la cifra de negocio, los medios externos son más ligeros: te presentas solo, con un compromiso escrito del tercero, y sin responsabilidad de este ante la Administración salvo previsión expresa del pliego.

Fuentes